Impacto económico del Coronavirus

Como es sabido, el coronavirus se está extendiendo rápidamente por todo el mundo y esta generando desafíos importantes a los generadores de medidas.
Los gobiernos, las empresas y las familias se ven obligados a responder a la pandemia en forma urgente, interrumpiendo masiva y necesariamente la economía en el proceso. Desde los organismos oficiales, se están formulando medidas para brindar respuestas rápidas para alivianar el desafío que se presenta.

Mencionaremos algunos puntos sobre la economía que podrían brindarnos un panorama de la situación:

1) El desafío a la salud genera otro en lo económico.
La causa de la desaceleración económica es una pandemia global que obliga a tomar medidas drásticas. La propagación y por lo tanto el impacto económico del virus, son impredecibles. Pero lo que es esperable es que afecte a todos los países y segmentos (en diferente medida).
La salud y la seguridad de la población siguen siendo la máxima prioridad política.
Quedarse en casa es la opción que ha demostrado los mejores resultados para contener la propagación del virus, previniendo un colapso del sistema de salud.
El resultado es una recesión económica no esperada, en donde políticas públicas serán necesarias para ampliar la protección de la continuidad económica.

2) Como impacta en el proceso económico la pandemia:
La mayoría de las interrupciones afectan en mayor medida al lado de la demanda y esto termina impactando en la oferta: Las personas ya no pueden ir a trabajar y se pierden ingresos a medida que las empresas cierran sus operaciones, lo que hace que la oferta existente no tenga una demanda que la justifique. Una espiral de recesión. Las pequeñas y medianas empresas, como los restaurantes, estarán entre las más afectadas. Las empresas que no dependen de un flujo diario de caja para seguir operando, están retrasando las inversiones en medio de la creciente incertidumbre.
Y, las exportaciones inevitablemente fallarán a medida que otros países estén tomando medidas similares para frenar la propagación del virus.
Lo que se espera es que cualquier intervención económica se centre en impulsar la demanda para reactivar la oferta, además de contar con mecanismos fiscales para contener la caída de capacidad de pago. Si la situación se agrava mucho, también se tendrán que considerar medidas para apoyar la oferta si esos efectos impactan en industrias estratégicas (por ejemplo, hoteles en zonas turísticas).

3) La incertidumbre sobre la economía es alta:
La profundidad, duración y dispersión regional del impacto económico son en gran medida desconocidas.
Esta incertidumbre genera que las empresas retrocedan, no sólo porque no tienen clientes, sino porque no saben cuánto empeorará la situación. Las personas están recortando gastos en bienes y servicios no esenciales. Estas reacciones a los riesgos desconocidos exacerban la recesión económica.
Por último, ante la falta de ingresos las cadenas de pago podrían retrasarse, frente a lo que será necesario comenzar a estipular nuevos plazos y contar con políticas que permitan reestructurar los cobros.

En Grupo Emac, nuestro equipo sigue de cerca todas las cuestiones que atañen a la cadena de pagos. Nos encantaría conocer su opinión sobre este tema y recibir cualquier consulta sobre los procesos de cobros.